Pastillas Ansiedad

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Ciertas drogas, tanto alucinógenas como medicinales, pueden llevar a que se presenten síntomas de ansiedad debido ya sea a los efectos secundarios o al síndrome de abstinencia de la droga. Tales drogas incluyen: cafeína, alcohol, nicotina, medicamentos para el resfriado, decongestionantes, broncodilatadores para el asma, antidepresivos tricíclicos, cocaína, anfetaminas, pastillas para la dieta, ritalina (a menudo utilizada para casos de trastorno de hiperactividad por déficit de atención) y medicamentos tiroideos.

Abuso de medicamentos con receta

Angie escuchó a sus padres comentar que el medicamento para tratar el TDAH de su hermano le estaba haciendo perder el apetito. Como Angie estaba preocupada por su peso, comenzó a robarle una pastilla a su hermano cada tanto. Para evitar que sus padres lo descubrieran, también le pidió a una amiga que le diera algunas de sus pastillas para el TDAH.

Todd encontró en la basura un viejo frasco de analgésicos que habían sobrado después de la operación de su papá. Decidió probarlos. Como las pastillas habían sido recetadas por un médico, Todd supuso que no estaba mal tomar el medicamento.

Angie y Todd están jugando con fuego. Los analgésicos y otros medicamentos que se venden con receta ayudan a muchas personas a tener una vida más productiva porque las alivian de los síntomas de afecciones como la fibromialgia o el TDAH. Pero esto sólo ocurre cuando son recetados para una persona en particular para tratar una dolencia específica. Tomar medicamentos recetados de manera diferente a la recomendada por el médico puede ser más peligroso de lo que la gente imagina. De hecho, es una forma de drogarse. Y es tan ilegal como consumir drogas.

¿Por qué algunas personas abusan de los medicamentos con receta?
Algunas personas experimentan con medicamentos con receta porque creen que las van a ayudar a divertirse más, a perder peso, a encajar en un determinado grupo e, incluso, a estudiar mejor. Los medicamentos con receta se pueden conseguir con más facilidad que las drogas ilicitas: es probable que un familiar o un amigo tenga una receta. Pero, en algunos casos, los medicamentos recetados se venden en la calle igual que otras drogas ilegales. En el año 2003, se realizó una encuesta sobre Salud y uso de drogas a nivel nacional. La encuesta demostró que aproximadamente el 25% de los jóvenes de 12 a 17 años había probado medicamentos con receta para divertirse al menos una vez.

¿Por qué? Algunas personas creen que los medicamentos con receta son más seguros y menos adictivos que las drogas ilegales. Después de todo, se trata de medicamentos que sus madres, padres, o incluso hermanitos usan. Para Angie, tomar la medicina para el TDAH de su hermano parecía una buena manera de controlar su apetito. Había escuchado lo mal que pueden hacer las píldoras para adelgazar y pensó, erróneamente, que el medicamento para TDAH sería más seguro.

Pero los medicamentos con receta sólo son seguros para las personas a quienes le han sido recetados. Esto se debe a que un médico ha examinado a estas personas y sabe que no tendrán reacciones adversas a los medicamentos. El médico también les dijo exactamente cómo tomar el medicamento y qué cosas evitar mientras lo tomaran: como el alcohol, el cigarrillo u otros medicamentos.

Otras personas que prueban los medicamentos recetados son como Todd. Piensan que no están haciendo nada ilegal porque se trata de medicamentos recetados por médicos. Pero tomar medicamentos que no te fueron recetados (o compartir un medicamento recetado con amigos) es realmente ilegal.

¿Cuáles son los medicamentos de los que se abusa?
Los medicamentos con receta que se usan con más frecuencia se clasifican en tres categorías:

Opioides

* Ejemplos: oxicodona (OxyContin), hidrocodona (Vicodin) y meperidina (Demerol).
* Usos médicos: los opioides se utilizan para tratar el dolor o para aliviar la tos o la diarrea.
* Cómo funcionan: los opioides se unen a los receptores opioides en el sistema nervioso central (el cerebro y la columna vertebral) y evitan que el cerebro reciba mensajes de dolor.

Depresores del sistema nervioso central (SNC)

* Ejemplos: pentobarbital sódico (Nembutal), diazepam (Valium) y alprazolam (Xanax).
* Usos médicos: los depresores del SNC se utilizan para tratar la pastillas ansiedad, la tensión, los ataques de pánico y los trastornos del sueño.
* Cómo funcionan: los depresores del SNC deprimen la actividad cerebral aumentando la actividad de un neurotransmisor denominado "GABA". Como resultado, se obtiene un efecto sedante o somnolencia.

Estimulantes

* Ejemplos: metilfenidato (Ritalin), anfetamina/dextroanfetamina (Adderall) y atomoxetina (Strattera).
* Usos médicos: los estimulantes se pueden utilizar para tratar la narcolepsia, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), la depresión, la obesidad y el asma.
* Cómo funcionan: los estimulantes incrementan la actividad cerebral, lo cual provoca un mayor estado de alerta, más atención y energía.

Medicamentos de venta libre
Algunas personas creen, erróneamente, que los medicamentos con receta son más potentes porque es necesario tener una receta para adquirirlos. Pero también es posible abusar o volverse adicto a medicamentos de venta libre.

Por ejemplo, el dextrometorfano (DXM) está presente en algunos medicamentos de venta libre para la tos. Cuando una persona toma la cantidad de cucharadas o comprimidos recomendados, no existe ningún problema. Pero las dosis elevadas pueden provocar problemas con los sentidos (en especial con la vista y el oído) y pueden causar confusión, dolor de estómago, entumecimiento o, incluso, producir alucinaciones.

¿Cuáles son los peligros de abusar de los medicamentos?
Ya sea que estés consumiendo drogas o medicamentos, quienes abusan de estas sustancias suelen tener problemas en la escuela, en el hogar, con los amigos o con la policía. Las probabilidades de que una persona cometa un crimen o tenga un accidente son mayores cuando se consumen drogas; sin importar si se trata de medicamentos o drogas.

Al igual que el consumo de cualquier droga, el uso de medicamentos con receta con fines para los cuales no se han recetado tiene serios riesgos para la salud de una persona. Una sola dosis de un opioide tiene la capacidad de reducir el ritmo de la respiración de una persona o hasta provocar la muerte si una persona la toma en circunstancias inadecuadas. Este riesgo es mayor cuando se mezclan opioides con otras sustancias como el alcohol, los antihistamínicos y los depresores del SNC.

Los depresores del SNC también presentan riesgos. Si se reduce o interrumpe su consumo, pueden provocar convulsiones. Tomar depresores del SNC con otros medicamentos, como los analgésicos con receta, algunos medicamentos sin receta para la alergia y los resfríos, o el alcohol, puede hacer más lenta la respiración y el ritmo cardíaco de una persona; e incluso provocarle la muerte.

El abuso de estimulantes (como algunos medicamentos para el TDAH) puede provocar insuficiencias cardíacas o convulsiones; ambas pueden ser letales. Estos riesgos son mayores cuando los estimulantes se mezclan con otros medicamentos; incluso con los de venta libre, como algunos medicamentos para el resfrío. Tomar un estimulante en cantidades excesivas puede llevar a una persona a desarrollar temperaturas peligrosamente elevadas o irregularidad en el ritmo cardíaco. Tomar varias dosis elevadas durante un breve lapso de tiempo puede hacer que una persona que abusa de las drogas se vuelva agresiva o paranoica. Si bien es probable que el abuso de estimulantes no provoque una dependencia física ni problemas para interrumpir el consumo, las sensaciones que estas drogas provocan en las personas puede llevarlas a consumirlas cada vez con mayor frecuencia. De esta manera, se transforman en un hábito difícil de abandonar.

Los peligros del abuso de medicamentos con receta pueden ser aún peores si las personas toman los medicamentos de una manera en la que no deberían hacerlo. El Ritalín puede parecer inocuo porque se receta incluso a niños pequeños con TDAH. Pero si una persona inhala o se inyecta Ritalín, las consecuencias pueden ser muy graves. También existen muchas variedades del mismo medicamento (es posible que varíe la dosis del medicamento y el tiempo que éste permanece en el organismo). Si una persona no tiene una receta, tal vez no sepa qué variedad está tomando.

Probablemente, el resultado más común del abuso de medicamentos con receta sea la adicción. Quienes abusan de los medicamentos pueden volverse adictos con la misma facilidad que si se tratara de drogas. El motivo por el que muchos medicamentos deben ser recetados por un médico es que algunos de ellos son bastante adictivos. Es por eso que la mayoría de los médicos no entregan una nueva receta sin ver al paciente; desean examinarlo para asegurarse de que no se está volviendo adicto.

¿Cómo sé si soy adicto?
Existen muchos indicios de adicción a los medicamentos. El más obvio es la necesidad de consumir una sustancia o un medicamento en particular. Los cambios de humor, de peso o de intereses son otras señales de adicción a las drogas.

Si crees que tú ?o un amigo? puedes ser adicto a los medicamentos con receta, habla con tu médico, con el consejero o la enfermera de la escuela. Ellos pueden ayudarte a obtener la ayuda que necesitas. Es especialmente importante que las personas que están dejando de tomar depresores del SNC hablen con un médico o busquen tratamiento médico. El período de abstinencia puede ser peligroso si no se monitorea.

Si una persona se ha vuelto adicta a los medicamentos con receta, existen varios tipos de tratamiento, según las necesidades personales y el tipo de medicamento que consume. Los tratamientos para la adicción a las drogas o los medicamentos se dividen en dos categorías: conductista y farmacológico.

Los tratamientos conductuales les enseñan a las personas cómo desempeñarse sin consumir drogas; a manejar la ansiedad, a evitar las drogas y las situaciones que podrían conducir al consumo de drogas y a evitar y manejar las recaídas. En los tratamientos farmacológicos, el paciente recibe un tipo de medicación especial que lo ayuda a superar los síntomas de la abstinencia y los deseos de drogarse.

Consejos para tomar medicamentos con receta
¿Qué hacer si un médico te receta un medicamento y tienes miedo de volverte adicto? Si estás tomando el medicamento tal como tu médico te lo indicó, puedes relajarte: Los médicos saben exactamente qué cantidad de medicamento recetarte. En las dosis adecuadas, el medicamento aliviará tus síntomas sin que te vuelvas adicto.

Si un médico te receta un analgésico, un estimulante o un depresor del SNC, sigue sus indicaciones con exactitud. A continuación, encontrarás algunos consejos para protegerte:

* Acude a todas las citas con tu médico. Tu médico deseará verte con frecuencia para poder controlar los efectos de la medicación y ajustar la dosis o cambiar de medicamento, de ser necesario. Algunos medicamentos se deben interrumpir o cambiar después de un tiempo para que la persona no se vuelva adicta.
* Anota los efectos del medicamento sobre tu organismo y tus emociones, en especial durante los primeros días, a medida que tu organismo se adapta a ellos. Comparte esta información con tu médico.
* Conserva la información que te dé tu farmacéutico acerca de cualquier medicamento o actividad que debas evitar mientras tomas el medicamento que te recetaron. Vuelve a leer estas instrucciones con frecuencia para recordar qué cosas debes evitar. Si la información es demasiado extensa o complicada, pídele a tus padres o al farmacéutico que te diga las cosas más importantes.
* No aumentes ni disminuyas la dosis de tu medicamento sin consultar primero a tu médico; sin importar lo que estés sintiendo.

Por último, nunca utilices los medicamentos que fueron recetados a otra persona. Y no permitas que un amigo utilice tus medicamentos. No solo estarás poniendo en riesgo a tu amigo, sino que tú también podrías sufrir: los farmacéuticos no venden nuevamente un medicamento con receta si éste se termina antes de lo que debiera. Y si te encuentran entregándole medicamentos a otra persona, podrías terminar en un tribunal porque se trata de un crimen.